Era el año 2016 cuando estaba estudiando primer año de bachillerato cuando conocí al padre de mi hijo el era correografo lo conocí cuando decidí salír en una correografia que estaban montando para el mes cívico de mi país; para entonces yo tenía 21 años. Para entonces el tenía novia igual a mí no me gustó al momento de conocerlo ni siquiera hablábamos solo era su alumna y ya , fueron pasando los días y me fui dando cuenta que era un hombre que miraba mucho a las demás niñas que tenían un físico bonito bromeaba con las que se lo permitían.,y así fui viendo otro tipo de comportamientos de el así a las otras chicas que me parecía bastante extraño ya que el tenía novia. Bueno entonces pasaron más días y yo empecé a notar que a mí me daba envidia y a la ves un poco de celos como el era con otras chicas y conmigo no se llevava no se cómo que creo una parte de inseguridad en mi en la que pensaba conmigo no es así porque no soy tan bonita como las demás… Y así me fui creando un empeño en mi cabeza por querer llamar su atención hasta que lo conseguí.
Qué hay en mi mesa
Últimamente paso más tiempo en mi mesa haciendo un poco de todo, desde preparar las declaraciones de impuestos de la familia hasta trabajar en este blog. Por eso, mi espacio de trabajo cambia constantemente. Mantener el desorden a raya es difícil, por lo que prefiero tener a mano solo algunos artículos útiles que pueda usar para varias cosas, en vez de acumular un montón de cosas que podría no necesitar nunca.
Mi agenda diaria
Como agenda uso un simple cuaderno de anillas, de los que puedes comprar en cualquier papelería. Papel blanco. Nada de líneas que coarten mi improvisación a la hora de escribir o garabatear. Soy un recopilador de notas obsesivo y lleno páginas de arriba a abajo con tareas pendientes, bocetos e ideas para las entradas del blog. Normalmente gasto una agenda por mes.
Organizarse como es debido
¿Quién?, ¿yo? ¿Organizada? Mi marido no opina lo mismo, pero me cuesta mucho llevar al día todos los quehaceres de la semana. Ya sabes: el colegio, la natación, la compra, ordenar la casa, pagar facturas, recordar citas, etc. Por suerte, en nuestra casa colaboramos todos. No hay una persona que lo haga todo. Pero sí que tenemos un pequeño secreto que hace nuestro día a día más llevadero.
Consejos para viajar
Hay millones de consejos por ahí sobre cómo viajar en avión con niños, qué llevarte de campamento por vacaciones, qué maleta comprar, qué visitar y qué ver en cualquier lugar imaginable. Lo que quiero compartir hoy es algo diferente; algo que descubrí el verano pasado haciendo una ruta con mi familia por los Picos de Europa.